Hace dos temporadas el Real Valladolid bajó a Segunda División, mientras el Real Zaragoza conseguía salvar la categoría, tras haber ascendido el año anterior, con una deuda super millonaria. ¿Qué hizo el Zaragoza para no descender? Fichar a mitad de temporada un montón de jugadores, endeudándose aún más.
La temporada siguiente, es decir, la pasada, hizo lo mismo. El Real Zaragaoza fichó a jugadores prometiéndoles un salario mayor que en otros equipos, pero sin pagarles, ni a ellos, ni a los equipos de los que provenían por su traspaso, adulterando claramente la competición (que se lo pregunten a Lendoiro o Angel Torres, por ejemplo).
Además de adulterar la competición quitando jugadores a otros equipos a costa de generar una deuda de casi 200 millones de euros, su situación de impago en cualquier liga seria del mundo debería haberle supuesto el descenso de categoría. Pero los maños han aprovechado que un equipo no puede descender acogiéndose a la Ley Concursal y de paso no pagar sus deudas.
Lo curioso es que el Juez administrador del concurso esté permitiendo que el Real Zaragoza siga ofreciendo traspasos y contratos millonarios a jugadores que no podrá pagar. ¿Hasta cuando?
Los jugadores de la LFP amenazan con una huelga exigiendo entre otras cosas un fondo de garantía salarial creado por los equipos. O lo que es lo mismo, que los jugadores, por ejemplo, del Zaragoza, que no cobran de su equipo, cobren de un fondo creado por los demás equipos... Lo que faltaba ya, que los tramposos que no pagan, sigan haciéndo trampas impunemente y encima otros, compitiendo en inferioridad de condiciones y cumpliendo la ley, paguen sus deudas.
Conclusión: un equipo como el Real Valladolid baja a Segunda, pagando a duras penas y con una deuda de más de 30 millones, y un equipo como el Real Zaragoza sigue en Primera con una deuda de 200 millones que no va a pagar, ni descenderá por ello, y seguirá derrochando y quitando jugadores a otros equipos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario